Archivo Oral Región de Coquimbo

Testimonio Ana Cortés

Ana Cortés Segovia, hija de Oscar Cortés —ejecutado político el 16 de octubre de 1973—, relata el profundo impacto que tuvo la represión dictatorial en su familia y en su propia vida. Recuerda a su padre como un hombre amoroso, comprometido con la justicia social y la educación de sus hijos, cuya detención y posterior ejecución marcaron el fin de una infancia que describe como feliz y segura. Tras su muerte, la familia enfrentó graves dificultades económicas y sociales, debiendo su madre, embarazada en ese momento, sostener sola a sus hijos en un contexto de miedo, aislamiento y precariedad. Estas experiencias llevaron a Ana a involucrarse tempranamente en la militancia comunista, entendiendo su compromiso político como una forma de continuar el legado de su padre. 

A lo largo de la entrevista, Ana reflexiona sobre las consecuencias de largo plazo de la violencia política, recordando también la detención y tortura de su esposo durante la dictadura y el temor constante a revivir la pérdida sufrida con su padre. Expresa una mirada crítica respecto de los avances en verdad, justicia y reparación, señalando que la familia aún mantiene procesos abiertos y continúa esperando el esclarecimiento total de los hechos. Destaca especialmente la exhumación y reconocimiento de los restos de Oscar Cortés en 1998, un momento profundamente emotivo que permitió reencontrarse simbólicamente con él después de décadas de incertidumbre.  

Testimonio de Alejandra Toro

Alejandra Toro Valenzuela entrega un testimonio sobre las consecuencias que tuvo la dictadura en su familia a partir de la detención y exoneración política de su padre, Osman Toro. Desde sus recuerdos de infancia en Tongoy, describe una vida familiar marcada por la participación política de su padre en la Unidad Popular, que se vio abruptamente interrumpida tras el golpe de Estado de 1973, cuando su hogar fue allanado por Carabineros y su padre fue detenido e incomunicado. La entrevistada relata las dificultades económicas que enfrentó su madre, embarazada y con varios hijos pequeños, debiendo sostener a la familia mediante la elaboración y venta de alimentos, labor en la que participaron también los hijos. Destaca que, tras recuperar la libertad, su padre regresó profundamente afectado por la prisión política, transformándose su personalidad y produciéndose posteriormente la desintegración del núcleo familiar. Finalmente, reflexiona sobre las secuelas que la represión dejó en las familias de ex presos políticos, valora el trabajo de las organizaciones de derechos humanos y enfatiza la importancia de preservar la memoria histórica y reconocer a quienes fueron perseguidos por sus convicciones políticas.