Resultados para "Mujer"

Movimiento de mujeres: Ana Alquinta

Nacida en Santiago, Ana Alquinta llega a la ciudad de Coyhaique en 1984, donde se contacta con personas de la Comisión de Derechos Humanos que estaba en formación y desde ahí comienza su participación más activa en la resistencia contra la dictadura. Se enfocó principalmente en el movimiento de mujeres, primero en Mujeres por la Vida, que luego deriva en Mujeres por Aysén, dando un enfoque más territorial y local. Dirigió este movimiento hasta 1990, siendo el momento cúlmine la participación que tuvieron en el encuentro nacional de mujeres durante la candidatura de Patricio Aylwin.

  • ID: 00000252000023000209
  • Fecha entrevista 1: 05/10/2018
  • Lugar Entrevista: Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
  • Ciudad: Santiago
  • Audiovisual: Cámara y Montaje: Cristóbal Aguayo
    Entrevista: Daniela Fuentealba
    Investigación en terreno: Carolina Torres
    Coordinación Área Colecciones e Investigación: María Luisa Ortiz
  • Duracion: 62 min.
Mujeres por la defensa de la vida

Ana Llao, Juana Maturana, Mireya Zambrano, Gladys Rojas, María Ulloa, Ana María Conejeros, Erika Avilez, Julieta Montesinos, Gaby Cárcamo

Entrevista al grupo de mujeres por la defensa de la vida de Temuco. Este grupo comenzó organizando un Comité pro retorno del exilio, el que se tuvo que deshacer por las múltiples persecuciones. Posteriormente se conformó la Agrupación de Mujeres por la Defensa de la Vida. En este grupo participaban mujeres de diferentes tendencias políticas, algunas de ellas cercanas a la iglesia; se enfocaban en organizar manifestaciones y diversas actividades de denuncia contra la dictadura.

  • ID: 00000252000023000109
  • Fecha entrevista 1: 27/11/2013
  • Ciudad: Temuco
  • Entrevistador: Walter Roblero
  • Audiovisual: Cámara: José Manuel Rodríguez / Sonido: José de la Vega / Montaje Audiovisual: Patricio Muñoz / Investigador en terreno: Conrado Zulmelzu / Coordinación de proyecto: Daniela Fuentealba / Jefa Área de Colecciones e Investigación: María Luisa Ortiz
  • Duracion: 80 min.
Movimiento de Mujeres de Valparaíso

Mercedes Córdova, Verónica Bórquez, María Adriana Osorio, Gladys Arcos
Este movimiento está compuesto por mujeres con y sin militancia, que desde los primeros días después del golpe de Estado comenzaron a buscar la manera de organizarse para el restablecimiento de la democracia. Ya en la década de 1980, se conforman diferentes grupos que confluyen en el mismo objetivo, luchar por el fin de la dictadura.

  • ID: 00000252000023000170
  • Fecha entrevista 1: 18/07/2016
  • Lugar Entrevista: Consejo Regional de la Cultura y las Artes
  • Ciudad: Valparaíso
  • Entrevistador: Walter Roblero
  • Audiovisual: Realización audiovisual: Cristóbal Aguayo
    Audio externo: José de la Vega
    Investigación en terreno: Margarita Cabrera
    Coordinación Área Colecciones e Investigación: María Luisa Ortiz
    Diseño: Valentina Iriarte
  • Duracion: 50 y 63 min.
Testimonio Paula Dinamarca


Paula Dinamarca es una actriz y activista trans chilena vinculada históricamente a la defensa de los derechos de las personas trans, especialmente desde su trabajo con el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), donde ha participado en campañas públicas, instancias educativas y propuestas de políticas públicas en salud y empleo inclusivo. En el ámbito cultural, ha desarrollado una destacada trayectoria audiovisual, obteniendo el premio a Mejor Actriz Emergente en el Festival de Cine de Mujeres por La sombra del querer y formando parte del elenco de la película chilena La misteriosa mirada del flamenco, premiada en Cannes. Su carrera artística y su activismo se articulan como un mismo gesto político, desde el cual reivindica la visibilidad y la dignidad de las identidades trans en espacios históricamente excluyentes. 

  • Lugar Entrevista: Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
  • Ciudad: Santiago
  • Entrevistador: Victor Hugo Robles /Noah Salazar
  • Audiovisual: Byron Oróstica
Testimonio de Ignelia Fuentes

Ignelia Patricia Fuentes Rojas proviene de una familia unida en Iquique y estudiaba contabilidad en el Instituto Comercial. Era militante de las Juventudes Socialistas y vicepresidenta del Centro de Alumnos. El 3 de octubre de 1973 fue detenida por Carabineros tras intentar retomar su vida cotidiana, días después de la detención de su madre, simpatizante de la Federación de Mujeres Socialistas.
Durante su detención, Ignelia fue brutalmente torturada. Recibió golpes, descargas eléctricas, fue quemada con cigarrillos, sufrió simulacros de fusilamiento y fue sometida a vejaciones físicas y psicológicas. A pesar de la violencia, no fue violada, aunque fue víctima de acoso sexual por parte de sus captores. Permaneció incomunicada y sin contacto con su familia, hasta ser trasladada al penal de Pisagua, donde se reunió brevemente con su madre.
En Pisagua, enfrentó tortura psicológica constante, amenazas de fusilamiento y sesiones de interrogatorio. Fue castigada en las caballerizas, expuesta al sol y sometida a condiciones inhumanas. Durante el primer consejo de guerra para mujeres en diciembre de 1973, Ignelia fue juzgada sin defensa legal. Aunque inicialmente enfrentaba un año de prisión, finalmente fue liberada junto con su madre.
Debido al trauma y la persecución, se trasladó a Santiago, donde continuó trabajando en el ámbito de los derechos humanos y en actividades políticas clandestinas. Mantuvo una relación con Víctor Serena, un militante socialista, quien fue torturado y asesinado por agentes del régimen. Más tarde, Ignelia se casó con Luis López Mora, también militante socialista, quien fue detenido y permaneció encarcelado durante cinco años.
Ignelia y su familia vivieron exiliados en Alemania, gracias a la intervención de Amnistía Internacional. Regresaron a Chile en 1994, donde Ignelia continuó trabajando en el ámbito municipal en Iquique y Alto Hospicio.

Testimonio de Elena Espinoza

Elena Espinoza Geddes, simpatizante del Partido Comunista, relata su detención en su hogar en Iquique durante la dictadura militar en Chile. Sin militancia formal, su interés político y participación en concentraciones públicas la convirtieron en objetivo del régimen. Fue arrestada de madrugada y llevada al regimiento de Telecomunicaciones, donde fue interrogada antes de ser trasladada a Pisagua.
En Pisagua, soportó condiciones de encierro y miedo constante. Aunque no sufrió tortura física directa, vivió bajo amenazas y presenció interrogatorios violentos contra otros detenidos, cuyos gritos aún recuerda. Relata cómo ella y sus compañeras encontraron formas de comunicarse en secreto con los presos hombres mediante notas ocultas.
Menciona a varias compañeras como Margarita Álvarez, conocida por mantener el ánimo del grupo cantando y contando historias. También destaca a Anita Marambio y otras mujeres con quienes formó lazos indestructibles que perduran hasta hoy.
Tras su liberación, enfrentó arraigo y debía firmar semanalmente ante las autoridades. Aunque logró retomar su vida laboral, las experiencias de detención y el ambiente represivo dejaron una huella profunda en su memoria.
Menciona a: Margarita Álvarez, Anita Marambio, Nadia García, Freddy Taberna, Roberto (vecino) y Clotilde (compañera de detención)