Resultados para "Preso político"

José Muñoz González

Militante del Partido Socialista, ex preso político. Se inicia como sindicalista el año 1966, fue dirigente de la Federación El Surco de Colchagua, que formó parte de la Confederación Ranquil. Participa en el proceso de Reforma Agraria, conoce de la ley, características de las expropiaciones y funcionamiento de los asentamientos.

  • ID: 252000023000047 / 252000023000062
  • Filiacion politica: Partido Socialista
  • Valech: Muñoz González José Javiano -
  • Fecha entrevista 1: 17/11/14
  • Ciudad: Nancagua
  • Audiovisual: Cámara: Patricio Muñoz / Montaje Audiovisual: Patricio Muñoz / Entrevista: Daniela Fuentealba / Investigador en terreno: Mónica Silva / Coordinación de proyecto: Daniela Fuentealba / Jefa Área de Colecciones e Investigación: María Luisa Ortiz
  • Duracion: 61 y 36 min.
Walter Ibáñez

Ex preso político de Conchi, localidad cercana a Calama, donde fueron trasladados algunos presos políticos. En esta entrevista da cuenta de las condiciones de vida en que se encontraban los detenidos, la relación con las autoridades a cargo y la serie de malos tratos a los que eran sometidos permanente en este aislado sitio de detención.

  • ID: 252000023000019
  • Valech: Ibáñez Donoso César Walter -
  • Fecha entrevista 1: 22/10/12
  • Lugar Entrevista: Centro Cultural
  • Ciudad: Calama
  • Entrevistador: Walter Roblero Villalón
  • Audiovisual: José Manuel Rodríguez
  • Duracion: 92 min.
Víctor Alfaro

Ex preso político de La Ligua, entrevistado junto con la familia Sánchez de la misma ciudad.

  • ID: 252000023000167
  • Fecha entrevista 1: 11/08/16
  • Lugar Entrevista: Municipalidad de La Ligua
  • Ciudad: La Ligua
  • Audiovisual: Realización: Cristóbal Aguayo / Entrevista: Walter Roblero / Investigación en terreno: Margarita Cabrera / Coordinación Área Colecciones e Investigación: María Luisa Ortiz
Testimonio de Manuel Jiménez

Manuel Guillermo Jiménez Méndez relata su experiencia como militante de las Juventudes Socialistas y miembro de la Brigada de Propaganda Elmo Catalán en 1973. Fue detenido el 28 de septiembre de 1973 en su casa por militares, siendo trasladado al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, donde sufrió torturas físicas y psicológicas junto a otros detenidos.
Durante su encarcelamiento en el Regimiento de Telecomunicaciones, fue sometido a interrogatorios brutales con descargas eléctricas y golpes. Menciona el uso de la «parrilla» y cómo fue testigo de torturas a otros prisioneros como Bretón y Marín.
Posteriormente fue llevado a Pisagua junto a otros detenidos, incluyendo miembros del Partido Socialista y profesores. Allí vivió condiciones inhumanas: interrogatorios violentos, golpizas colectivas y la privación de alimentos. Fue testigo del fusilamiento de Germán Palomino y la sentencia a muerte de Luis Fuentes López, aunque este último fue finalmente salvado.
Tras un juicio militar injusto, fue relegado a Pichilemu, donde trabajó como garzón y en incendios forestales. A su regreso a Iquique, participó en la organización de movimientos de derechos humanos como la Agrupación de Presos Políticos y Ejecutados Políticos. Finalmente, menciona que colaboró con la Vicaría de la Solidaridad y dio su testimonio en procesos judiciales contra responsables de violaciones de derechos humanos.

Testimonio de Freddy Alonso

El 11 de septiembre de 1973, tras el golpe militar, Alonso fue advertido de que lo buscaban los marinos en el puerto. Gracias a compañeros, logró esconderse momentáneamente y huir de Antofagasta. Sin embargo, fue detenido el 5 de noviembre en Iquique. Los militares allanaron la casa de sus padres, lo golpearon frente a su familia y lo llevaron a la base militar de Telecomunicaciones.
Freddy fue brutalmente torturado, recibiendo golpes, electricidad y simulaciones de fusilamiento. Fue trasladado a Pisagua, donde enfrentó golpizas colectivas, trabajos forzados y humillaciones constantes. Además, narra el fusilamiento de seis presos considerados “no políticos” y la ejecución de compañeros comunistas tras simulacros de juicios militares.
Menciona como la noche de Navidad fue marcada por abusos, destrucción de pertenencias y una misa macabra dirigida por un capellán militar. También cuenta que los prisioneros fueron obligados a construir la pista de aterrizaje de Pisagua y otros proyectos.
Freddy Alonso fue liberado de Pisagua en 1974. Sin embargo, su libertad no significó el fin de su persecución. Al regresar a Iquique, se encontró vigilado constantemente por los organismos de seguridad de la dictadura, especialmente por la DINA y la CNI.
Debido al peligro constante, Freddy fue forzado a abandonar Chile y exiliarse en Europa, específicamente en Francia, donde recibió asilo político. En el exilio, se integró a comunidades de chilenos y organizaciones de derechos humanos que denunciaban las violaciones cometidas por la dictadura.
Tras el retorno a la democracia en Chile, Freddy Alonso volvió al país, aunque nunca dejó de sufrir las secuelas físicas y emocionales de su detención y tortura.

  • Fecha entrevista 1: 2018
  • Audiovisual: Extracto editado por Renato López
Testimonio de Francisco Prieto

Francisco Prieto relata su experiencia como víctima de la dictadura, enfocándose en su detención, prisión y tortura en Pisagua. También describe la persecución y represión sufrida por su familia debido a su participación política en movimientos de izquierda como el Frente Estudiantil Revolucionario (FER) y el Frente de Trabajadores Revolucionarios (FTR).
Prieto fue detenido por la CNI y fue llevado encapuchado al centro de detención, donde fue sometido a torturas físicas y psicológicas.
Fue trasladado a Pisagua el 14 de septiembre de 1973 junto con otros 37 presos políticos. Describe condiciones extremas de hacinamiento, privación sensorial, torturas y ejecuciones. El testimonio destaca el hambre, el frío y la incertidumbre constante, agravada por la falta de información sobre los compañeros desaparecidos tras los interrogatorios. Menciona el arribo de un barco con presos de Valparaíso y las visitas de la Cruz Roja Internacional a Pisagua, que mejoraron brevemente las condiciones.
En 1974, fue sometido a un consejo de guerra sin defensa efectiva, donde se le condenó al exilio interno en una localidad rural de Talca llamada «Pelarco.»
Tras la dictadura, Prieto y su familia abrieron un restaurante, «Barlovento,» que se convirtió en un punto de resistencia pacífica y encuentro para líderes democráticos.
Menciona a Carlos Herrera Jiménez, Mario Acuña, Juan Prieto, Fernando y Eduardo Prieto, Orlando Soto, Tito Lizardo.