Testimonio de Oscar Fernando Pizarro Talamilla, quien relata su experiencia como trabajador portuario exonerado y detenido político durante la dictadura. Pizarro trabajaba en la Empresa Portuaria de Iquique y pertenecía a un sindicato de izquierda. A pesar de su origen humilde, mantenía una vida estable junto a su familia. Su madre era costurera y su padre, pescador artesanal. El 11 de septiembre de 1973, día del golpe de Estado, Pizarro fue despedido de la Empresa Portuaria junto a otros trabajadores vinculados a sindicatos de izquierda. Les prohibieron volver al puerto y les entregaron documentos que certificaban su desvinculación laboral. Sin trabajo, comenzó a fabricar muebles y establecer pequeños negocios junto a su esposa, quien hacía chupetes y juguetes para sobrevivir.
En enero de 1974, fue detenido en su casa por militares y llevado al centro de detención “El Tele”. Allí fue incomunicado junto a otros detenidos, sometido a interrogatorios y torturas físicas y psicológicas. Posteriormente fue trasladado al campo de concentración de Pisagua, donde permaneció incomunicado y fue torturado nuevamente.
La persecución continuó incluso después de su liberación. Pizarro enfrentó dificultades para conseguir empleo debido a sus antecedentes políticos y fue discriminado en varias oportunidades. Su familia también sufrió represalias. Su hijo no pudo encontrar trabajo estable debido a la asociación con su nombre. El impacto emocional fue devastador, llevándolo a una trombosis y a problemas de salud mental severos.
Testimonio de Juana Victoria Torres Díaz, de 78 años, detenida en Pisagua a los 35. Militante comunista, formó parte del gobierno la UP. Relata las vivencias al interior del campamento, la relación con las otras compañeras detenidas, las sesiones de interrogatorio a las que fue sometida. Además, habla de la prisión política que sufrió su marido, obrero ferroviario, también en Pisagua, de la historia de militancia de ambos, y de como han sacado adelante a sus tres hijos.
Pedro Mella, Joel Asenjo, Luis Díaz, Edita Pérez
La Agrupación de Ex -Presos Políticos de Valdivia fue fundada en el año 1990. En sus inicios esta organización tuvo como objetivo abogar por la libertad de los presos y presas políticos que, en democracia, aún se encontraban en reclusión en la Cárcel de Isla Teja. Después del golpe de Estado, los prisioneros políticos no tenían permiso para ver a sus familiares ni para trabajar. Con el tiempo esta situación cambió y se permitieron las visitas los días sábado y facilidades para trabajar en un taller de carpintería. Los detenidos llegaban en muy malas condiciones físicas y anímicas, debido a que desde el mismo momento de su detención eran sometidos a malos tratos, tortura e intensos interrogatorios. Provenían de los diversos retenes y comisarías de la provincia, así como de recintos militares habilitados para este propósito. En esta entrevista se registra la primera visita de ex presos políticos a la Cárcel de Isla Teja, que se mantuvo operativa hasta el año 2007.