Rosita Salaverry es una destacada bailarina y vedette chilena, reconocida por su participación en el emblemático teatro Bim Bam Bum durante las décadas de 1950 y 1960. Su formación en ballet clásico le permitió aportar elegancia y técnica a los espectáculos revisteriles, aunque en su época fue objeto de críticas por «frivolizar» la danza clásica al integrarse al cabaret. En los 80, abrió la discoteca “Dardignac 222” o simplemente “222” donde se creó un espacio seguro para homosexuales, quienes iban a compartir de música y shows artísticos. Comprometida con los derechos de las personas LGBTIQA+, Rosita no ha dejado de ser activista y de contribuir a la comunidad, ya sea con el arte o la necesidad de ayudar de forma privada e interna.