El 11 de septiembre del 2009, a 36 años del golpe, se conmemoró un nuevo aniversario del golpe civil militar. Este fue un acto que encabezó la presidenta Michelle Bachelet y que el equipo del Archivo Audiovisual del Área de Colecciones e Investigación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos registró junto a testimonios de sobrevivientes. Un ejercicio de memoria que ayuda a entender la magnitud de la barbarie que comenzó el 11 de septiembre del 73.
En este contexto Juan José Ulriksen (Jota) nos entregó su testimonio. Él es cineasta (EAC-UC) desde 1970, ñuñoino y padres de tres hijas. Jota fue realizador de programas audiovisuales Facultades UC y docente especializado (1977-1985). Junto a Claudio di Girolamo fue co-fundador de la Productora ICTUS TV.
En noviembre de 1980 fue detenido y secuestrado por la Central Nacional de Informaciones (CNI).
Desde 1990 y hasta el 2004 fue el coordinador General del Festival Cine Viña del Mar y ha sido jurado en Festivales de Cine, chilenos y extranjeros. Es también co-fundador de la Cineteca Nacional de Chile (cclm). Actualmente colabora en actividades de Memoria y Patrimonio fílmico.
Gracias a toda esta vida de lucha y cultura, Jota Ulriksen es un GRAN amigo y colaborador del Archivo Audiovisual del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y ha sido un apoyo importante del Día del Cine Chileno en conmemoración a los cineastas Carmen Bueno Cifuentes y Jorge Müller Silva, el cual se realiza hace ya 10 años en el MMDH.
Pedro Segundo Aguilera Sánchez, nacido el 30 de diciembre de 1953 en la ex Oficina Salitrera de Victoria, fue detenido durante la dictadura militar debido a su militancia en las Juventudes Socialistas y su participación activa en movimientos estudiantiles y laborales. Desde joven, se comprometió con la lucha por la justicia social, lo que lo llevó a ser dirigente estudiantil y militante activo.
En 1973, tras el golpe de Estado, fue detenido cuando intentaba regresar a su hogar. Pasó por varios centros de detención, incluyendo el Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique y el campo de prisioneros de Pisagua, donde sufrió torturas, golpizas y condiciones inhumanas. Fue testigo de ejecuciones, así como los fusilamientos de compañeros socialistas y asesinatos en circunstancias violentas.
En Pisagua, enfrentó interrogatorios constantes y trabajos forzados. Sin embargo, resalta la solidaridad que se generó entre los prisioneros, quienes organizaban actos culturales y actividades clandestinas para mantenerse cuerdos.
Fue condenado en un consejo de guerra a un año de prisión por cargos fabricados de formar brigadas paramilitares. Cumplió su sentencia y fue liberado, aunque siguió bajo vigilancia policial durante un año, enfrentando acoso constante.
Post golpe, continuó trabajando clandestinamente para el Partido Socialista, organizando sindicatos y movimientos obreros en Iquique.
Marino era locutor radial y presentador del programa musical «Tardes Musicales» en la Radio Esmeralda. No tenía afiliación política. Su vida cambió tras el golpe militar, cuando militares detuvieron a varios de sus colegas. Marino intentó mantenerse al margen, creyendo que su trabajo en la radio lo protegería. Fue arrestado durante un allanamiento violento en su casa. Los militares saquearon sus pertenencias y lo trasladaron a una instalación militar. Allí fue sometido a torturas físicas y psicológicas, para luego ser trasladado a Pisagua.
En Pisagua participó en trabajos forzados como carpintería, fabricando muebles para oficiales militares. Organizó espectáculos y obras teatrales para los prisioneros y militares, actuando bajo el personaje de «Pimpón». Además fue testigo de ejecuciones y violencia sistemática contra sus compañeros.
Fue liberado junto a otros prisioneros tras varios meses. El miedo a ser ejecutado durante el traslado fue constante. A su regreso, enfrentó el rechazo de antiguos amigos por temor a represalias. Sin embargo, encontró refugio en el folclore, participando en giras internacionales con un grupo cultural. Años después, se encontró con algunos de sus torturadores, enfrentándolos con dignidad.
Menciona a: Andrés Carlos, René Medina, Cholo Granadero, «Loco» Márquez.
Ana Marlén Guerra Encina, es relacionadora pública, gestora cultural, es especialista en temas educativos y medioambientales. Es una de las fundadoras de Hij@s y Niet@s por la Memoria de Punta Arenas. Proveniente de una familia de militantes políticos, vivieron la represión dictatorial, la prisión política y el exilio. Es nieta de Atilio Encina, dirigente sindical portuario y militante socialista que pasó por varios recintos de detención y tortura de Magallanes, entre ellos la Isla Dawson, para después partir al exilio a Argentina.
Joan Simalchik es Coordinadora del Programa de Estudios de Género y de la Mujer en la Universidad de Toronto y sus temas de interés se mueven entre la historia, la memoria y los derechos humanos así como traumas psicosociales. Actualmente imparte cursos sobre mujeres, cambio social y aprendizaje experiencial, y perspectivas transnacionales sobre género y diferencia cultural.
Desde su juventud impulsó el movimiento de solidaridad con Chile fundando la organización Toronto Action for Chile que buscaba dar a conocer las violaciones a los derechos humanos, con la intención de ser un espacio de denuncia activa en favor del pueblo chileno.
Producto del trabajo realizado por Toronto Action for Chile se generó gran cantidad de material como afiches, correspondencia, libros, objetos, folletería ,entre otros parte de los cuales donó al Museo para que estén disponibles para la consulta pública a través de nuestras bases de datos y en nuestros Centros de Documentación CEDOC y CEDAV
Joan ha recibido diversos premios tales como el Premio CCVT Amina Malko por su servicio a las mujeres refugiadas (2007), el Premio de Derechos Humanos Ludwik y Estelle Jus Memorial de la Universidad de Toronto (2012) y el Premio Presidencial de Chile en reconocimiento a su servicio humanitario al pueblo de Chile (2017). Recibió el Premio de Apoyo Estudiantil de la Comisión de Equidad del Consejo Administrativo de Estudiantes de la U of T y el Premio de Docencia para el Desarrollo Estudiantil del Sindicato de Estudiantes a Tiempo Parcial de Erindale y el Premio al Mérito del Decano por su contribución a la enseñanza y el servicio (2007-2012; 2016-2020).
Érika Montecinos Urrea es una periodista, escritora y destacada activista lesbofeminista chilena. En 2002, fundó «Rompiendo el Silencio», la primera revista digital e impresa dedicada a la cultura lésbica en Chile, que posteriormente se convirtió en una organización social en 2014.Su compromiso con la visibilidad y los derechos de las mujeres lesbianas la llevó a investigar el asesinato de Mónica Briones Puccio, escultora y pintora abiertamente lesbiana, asesinada el 9 de julio de 1984 en Santiago. Este caso es considerado el primer crimen de odio lesbofóbico documentado en Chile. La investigación de Montecinos culminó en la publicación del libro «Con mi recuerdo encendí el fuego: Mónica Briones Puccio, una biografía personal» en septiembre de 2024, donde profundiza en la vida y legado de Briones. Además, su labor fue fundamental para la instauración del Día de la Visibilidad Lésbica en Chile, conmemorado cada 9 de julio desde 2015 en honor a Briones.A lo largo de su carrera, Montecinos ha sido una ferviente defensora de los derechos de las mujeres lesbianas, trabajando incansablemente por su visibilidad y reconocimiento en la sociedad chilena.