Eduardo Loyola Osorio, nació en Chillán. Estudia Derecho en la Universidad de Concepción y en la Universidad de Chile. Desde joven comienza a militar en el Partido Socialista. Durante el gobierno de la Unidad Popular trabaja como encargado de relaciones laborales de la Compañía Disputada de las Condes, de la ENAMI. Después del Golpe de Estado, se integra a trabajar al equipo de abogados del Comité Pro Paz labor que continuó en la Vicaría de la Solidaridad. Por su experticia en temas laborales y sindicales se integra en la Vicaría Pastoral Obrera, donde trabaja con el Padre Alfonso Baeza. Durante los ‘80 se dedica a asesorar sindicatos del cobre y a la labor política para la recuperación de la democracia.
Nació el 20 de enero de 1975 en Moscú. Psicóloga comunitaria y educacional de profesión. Vive y trabaja en El Quisco, Región de Valparaíso. Su familia sale al exilio como una forma de protección frente a la persecución política que vivía el padre. Sus padres trabajaron en Radio Moscú, por lo que Chile siempre estuvo presente durante su infancia. Para Inés vivir en Moscú era similar a una etapa de transición, sin embargo esto la marcó y determinó su forma de ser , incluso en el no tener claridad acerca de sus identidad. Los valores inculcados y vividos durante su niñez persisten y se niega a renunciar a ellos «…porque la solidaridad, el respeto hay que practicarlo en el día a día», dice, durante la entrevista. Retorna a Chile el año 1986 cuando a su padre le levantan la prohibición de entrada al país.
Marisol Araya Araneda. Estudios de Derecho, una hija de 12 años. Su madre tenía siete meses de embarazo cuando su padre, Alfonso del Carmen Araya Castillo, militante del las Juventudes Comunistas es detenido en septiembre de 1976. Hace referencia a los sentimientos de rabia que le provoca el no tener una imagen propia de su padre. Sólo lo reconoce por transmisiones de la familia y unas pocas fotografías. Opta por la abogacía con la intención de obtener justicia y verdad en los casos de derechos humanos. Actualmente se proyecta en su hija, el bienestar de su familia, en el fortalecimiento de la solidaridad y la memoria porque «los pueblos que olvidan su historia normalmente la vuelven a repetir», sostiene.