Margarita Huencho se desempeñó activamente durante la Unidad Popular a favor de la reforma agraria, organizando a los campesinos y haciendo educación sobre la nueva política de administración de las tierras. Durante la dictadura formó parte de grupos de mujeres que denunciaban los abusos de los militares y luchaban por recuperar la democracia. Formó parte de los grupos fundadores de SERPAJ y MUDECHI.
La Sra. Isabel Llanquileo vivía en un sector llamado Pallaco, que era un fundo que en el proceso de la Reforma Agraria le habían entregado a 20 familias. Trabajaban en la agricultura y cosecha de madera, pero cuando vino el Golpe Militar le quitaron el fundo y todo lo que tenían, a todas las familias los dejaron en una hectárea de tierra. Este lugar era allanado constantemente por las fuerzas armadas. Ella y las mujeres se iban a esconder y cocinar durante el día a orillas, donde no pudieran ser vistas y su esposo sólo llegaba por la roche. Vivían con miedo, pues la incertidumbre era muy grande.
| Paisajista y diseñadora. Proveniente de una familia conservadora y ligada al campo, le tocó ver de cerca el proceso de reforma agraria. Se casó con Eduardo Navarro con quien comenzó su interés por la política y la participación social. Durante la Unidad Popular colaboró en las JAP. Sin pertenecer a ningún partido, luego del golpe colaboró en acciones de ayuda a mujeres y hombres militantes en clandestinidad. |
Archivo Oral centrado en la experiencia de hombres y mujeres que vivieron el exilio en la Unión Soviética. Dan cuenta de la diversidad de vivencias que se sucedieron en distintas zonas en diferentes repúblicas de un país que hoy no existe. Se incluye la experiencias de parte de los 93 jóvenes que partieron a recibir capacitación antes del golpe a la localidad de Akhtyrskiy, en las cercanías de Krasnodar. Lo que iba a ser un viaje de estudios se transformó en un largo exilio.
También están los testimonios que tienen relación con en el Interdom Internacional de Ivanovo, ubicado en las cercanías de Moscú, y la experiencia de exiliados y exiliadas que tuvieron la oportunidad de cursar estudios en diversas universidades de la Unión Soviética, en las que encontraron un espacio de acogida, especialmente por el gran movimiento estudiantil que contribuyó a formar la “Interbrigada Víctor Jara” de trabajos voluntarios, impulso inédito de solidaridad con nuestro país.
Verónica proviene de una familia de trabajadores y trabajadoras del campo. Su padre fue Rigoberto Cortés, militante del Partido Socialista, dirigente de la Confederación Ranquil. A los 16 años, el 4 de septiembre de 1973, partió a la Unión Soviética con un grupo de 93 jóvenes (fue una de las cuatro mujeres de este grupo), para recibir instrucción en mantención de maquinaria agrícola, como parte de un plan de la Reforma Agraria. Su viaje de capacitación se transformó en exilio. Retornó a principios de los 90 con su marido, su hija y su hijo para iniciar un proceso que fue tan difícil como su destierro. Hoy vive en Santiago y es funcionaria de la administración pública.
Profesora, se desempeñó activamente en el movimiento de mujeres, MUDECHI, durante la dictadura, prestando ayuda a familiares de presos políticos y de víctimas de la dictadura. Participó de las diversas manifestaciones organizadas en las calles de Talca a favor del regreso de la democracia y junto a sus compañeras realizó una labor fiscalizadora del proceso de votaciones en el plebiscito del año 1988.