Nadia García fue militante de las Juventudes Comunistas y luego del Partido Comunista de Chile. Desde joven estuvo vinculada a la política, influenciada por sus padres comunistas. Participó activamente en campañas políticas y sociales, incluyendo la campaña presidencial de Salvador Allende.
Además, fue parte de la Coordinadora de Centros de Madres en Iquique, una labor voluntaria que buscaba combatir el desabastecimiento.
Tras el golpe, fue detenida en octubre y llevada a la cárcel de Pisagua junto con su hermano y otros militantes. Allí sufrió interrogatorios, acoso y tortura psicológica por parte de los militares. Fue incomunicada y enfrentó un Consejo de Guerra, uno de los pocos realizados contra mujeres en Chile. La detención afectó gravemente a su familia: su esposo fue encarcelado y sus hijos enfrentaron discriminación escolar.
Posterior al Consejo de Guerra fue relegada a Puerto Montt y luego se trasladó a Santiago con sus hijos. En Santiago participó en actividades políticas clandestinas, enfrentando detenciones ocasionales durante protestas y actividades sindicales.
Finalmente volvió a Iquique en 1994, coincidiendo con la exhumación de osamentas en Pisagua, donde estaban varios de sus compañeros.
Menciona a: Juan Arturo Carvajal, Valentín Rossi, Lilian Escobar, Clotilde, Gloria Carreño, Sandra Palestra, Brunilda Cuadra.
Testimonio de Damian Villegas Castillo. Nació en Coquimbo y llegó a Iquique a las 10 años. Poco después empezó a trabajar en el puerto, en variadas labores. En 1971 hizo el servicio militar, tras lo cual volvió a trabajar como cargador en el puerto, y luego en la misma función en una empresa estatal de alimentos, donde se encontraba el día del golpe de estado. El 6 de octubre acudió a la sede local del Partido Comunista, donde militaba, y quemó las fichas de los militantes, para protegerlos. Fue detenido esa madrugada, llevado al Regimiento de Telecomunicaciones, donde fue golpeado y torturado, y luego a la cárcel de Iquique y luego al Campamento de Pisagua.
Testimonio de Manuel Espinoza, hijo de obrero, iquiqueño de nacimiento, y obrero portuario al momento del golpe. Tras el golpe de estado fue exonerado, y más tarde detenido, llevado al Regimiento de Telecomunicaciones y luego al Campamento de Pisagua, donde fue sometido a interrogatorios y torturado. Fue condenado a pena de muerte en un Consejo de Guerra, luego de lo cual se le conmutó la pena por 25 años de cárcel. Por mediación de la iglesia, se le conmutó la pena por extrañamiento, por lo cual salió al exilio a Holanda.
Testimonio de Mavis Maldonado González, nacida en las salitreras y profesora de castellano, dirigente del Colegio de Profesores, y como tal fue detenida tras el golpe de estado, sometida a interrogatorios y torturas. Tras ser sometida al Consejo de Guerra, fue relegada a Coyhaique por 3 años, aunque permaneció en esa ciudad hasta después del retorno de la democracia.
Testimonio de Oscar Fernando Pizarro Talamilla, quien relata su experiencia como trabajador portuario exonerado y detenido político durante la dictadura. Pizarro trabajaba en la Empresa Portuaria de Iquique y pertenecía a un sindicato de izquierda. A pesar de su origen humilde, mantenía una vida estable junto a su familia. Su madre era costurera y su padre, pescador artesanal. El 11 de septiembre de 1973, día del golpe de Estado, Pizarro fue despedido de la Empresa Portuaria junto a otros trabajadores vinculados a sindicatos de izquierda. Les prohibieron volver al puerto y les entregaron documentos que certificaban su desvinculación laboral. Sin trabajo, comenzó a fabricar muebles y establecer pequeños negocios junto a su esposa, quien hacía chupetes y juguetes para sobrevivir.
En enero de 1974, fue detenido en su casa por militares y llevado al centro de detención “El Tele”. Allí fue incomunicado junto a otros detenidos, sometido a interrogatorios y torturas físicas y psicológicas. Posteriormente fue trasladado al campo de concentración de Pisagua, donde permaneció incomunicado y fue torturado nuevamente.
La persecución continuó incluso después de su liberación. Pizarro enfrentó dificultades para conseguir empleo debido a sus antecedentes políticos y fue discriminado en varias oportunidades. Su familia también sufrió represalias. Su hijo no pudo encontrar trabajo estable debido a la asociación con su nombre. El impacto emocional fue devastador, llevándolo a una trombosis y a problemas de salud mental severos.
Trabajo realizado por un grupo de cinco personas en la región de Tarapacá entre los meses de marzo y julio del 2018. Se priorizó testimoniar a personas que nunca lo había hecho.
Menciona asesinato de Jorge MARIN ROSSEL, 19 años, empleado de la Empresa Portuaria de Chile (EMPORCHI), militante del Partido Socialista y William MILLAR SANHUEZA, 42 años, trabajador de Ferrocarriles del Estado, y del conscripto Pedro Rolando PRADO ORTIZ, de 19 años de edad, Soldado Conscripto integrante del Regimiento Nº 6, Tarapacá.
Germán Elidio PALOMINOS LAMAS, 25 años, carpintero mueblista de la ciudad de Iquique y militante del Partido Socialista. Detenido el 23/09/73 por personal de Ejército, llevado al Regimiento de Telecomunicaciones y desde allí al Campo de Prisioneros de Pisagua, fusilado por Consejo de Guerra del 29/11/73.